Queridos reyes magos...
Os escribo esta carta para informales de que este año no hace falta que paséis por mi casa, renuncio de alguna manera a mi derecho de la Navidad. Yo ya he besado sus labios, ya he probado la magia, sería egoísta por mi parte pedir unos gramos más.
Si os escribo esto es para deciros, que ustedes, que no conocen su piel, no tienen ni idea del producto que venden. Mi ilusión no es esperar a que amanezca para abrir unos cuantos regalos, mi ilusión es despertar a media noche y ver como te has quedado dormido. Qué saben ustedes, reyes magos, de dar la vuelta al mundo en tan solo unas horas, si no habéis recorrido una vuelta por su espalda para descubrir que es ahí donde nacen las estrellas que os hacen venir.
Yo ya he cogido sus manos ya he pedido mis deseos uno por cada beso de un reencuentro, yo que me he perdido en sus ojos y que he navegado por cada una de sus pestañas.
Pero si a pesar de todo os hace mucha ilusión pasar por mi casa, no estaría de más que me trajesen un par de besos guardados en un frasquito de cristal, y bueno un par de tiritas por si en algún momento el frasquito se cayese para que no desapareciesen sus besos. Pero esto si os sobra tiempo, no se preocupen, que yo ya he aprendido a esperarlo, y yo solita. Lo que si deberían traerle al mundo es algo de esperanza, que de eso andan fatal últimamente. La gente ya no sonríe como antes, pero claro, ellos no han visto como me miras cuando me besas. Ya se que tenéis que leer un montón de cartas, y seguro que ya van con el tiempo justo. Pero queridoes reyes magos...que se cumplan mis deseos.
¿Qué cosa mágica esta de los reyes no? Ellos siempre vienen, con algo más grande, con algo más chico, antes o después... Mis reyes magos llegaron hace justo hoy cuatro meses antes.
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