Te escribo esto, para que recuerdes lo especial, y único que eres, que tienes un fuerza interna especial; que nunca había visto a nadie mirar como miran tus ojos, siempre tan dispuesto a recogerme en cualquier caída.
Y quiero decirte, que me perdones de ante mano por todas la veces que me necesites a tu lado y no pueda estar, que tiemblo solo de pensar en verte triste y derrumbarme yo mucho antes e poderte ayudar a ti. Y si huyo porque te vea llorar, y escoja el camino fácil, te pido desde ya, que me perdones.
Y ojalá pudiera mirarte mientras lees esto, y es que se me pone una sonrisa de idiota, de tan solo imaginarte. Me gustaría que tuvieses claro, que siempre estaré ahí, aunque a veces siempre, sea lejos, aunque a veces, no me veas y nos distanciemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario